Bloques RIWI: los “bloques gigantes” de espuma que convierten tu casa en un parque de juego

Si buscas un juguete que no se quede pequeño a las dos semanas, los bloques RIWI juegan en otra liga. No son los típicos bloques duros de plástico para hacer una torre y ya: aquí hablamos de bloques de espuma XXL, grandes, suaves y pensados para que el niño construya “a lo bestia” (cuevas, castillos, rampas, circuitos…) y, de paso, se mueva, trepe, salte y use el cuerpo. Justo lo que muchas familias echan de menos cuando el juego se queda demasiado “de mesa” y poco activo.

La idea es simple y potente: piezas grandes + material blando + juego libre. El resultado es un juguete que se usa a diario, que se integra en rutinas (por ejemplo, 15 minutos de circuito motor antes de cenar) y que además funciona muy bien cuando vienen amigos a casa: se organiza solo.


Qué son exactamente los bloques RIWI (y por qué enganchan tanto)

Los RIWI son bloques de construcción de espuma en formato grande. Cada bloque XXL tiene unas dimensiones aproximadas de 71 × 20 × 10 cm, y están diseñados para crear construcciones estables sin necesidad de encajes tipo “LEGO”: la propia fricción del material ayuda a que las piezas “se agarren” entre sí.

Lo importante no es solo construir, sino lo que provoca ese tipo de construcción:

  • Juego simbólico: hoy es una tienda, mañana un castillo, pasado un garaje.
  • Motricidad gruesa: subir, bajar, equilibrarse, planificar el movimiento.
  • Trabajo en equipo: cuando hay más de un niño, se negocia y se colabora (o se discute, que también es aprendizaje).
  • Autonomía: como no hay “reglas” de montaje, el niño decide y prueba.

Y sí: al ser espuma, el “miedo a golpes” baja muchísimo. Eso abre la puerta a un juego más físico dentro de casa.


RIWI XXL vs RIWI Mini: diferencias claras y cuándo conviene cada uno

RIWI tiene dos conceptos principales que encajan muy bien juntos:

RIWI XXL (los “normales”)

  • Son los bloques grandes (los más conocidos).
  • Ideales si quieres construcciones habitables: cuevas, refugios, sofás improvisados, muros altos, circuitos grandes.
  • Van perfectos en salón, sala de juegos o para un rincón fijo.

En Amazon suelen aparecer en sets de 12, 24, 36 o 48 piezas, y se describen como espuma XXL lavable y orientada a habilidades motoras y sociales.

RIWI Mini (más compactos, muy prácticos)

Los RIWI mini son el mismo concepto, pero en tamaño reducido: cada bloque mide 35 × 13,5 × 6,5 cm y se plantea como complemento de los XXL (aprox. “media longitud” y “2/3 de altura”).

¿Para qué sirve el mini?

  • Para espacios pequeños o casas donde no quieres tener siempre un “mega set” a la vista.
  • Para detalles y estabilidad: te permite rematar estructuras, crear escalones más finos, hacer rampas suaves, etc.
  • Para niños que ya construyen más “con intención” (sin dejar de ser juego libre).

Cómo elegir cuántos bloques comprar (sin pasarte… ni quedarte corto)

Una guía rápida y realista:

  • 12 piezas (XXL): suficiente para empezar, hacer torres bajas, muros, pequeños circuitos y construcciones simples.
  • 24 piezas (XXL): el punto dulce para muchas casas; ya puedes montar una “casa” decente o un circuito motor que no sea repetitivo.
  • 36–48 piezas (XXL): si quieres refugios grandes, juego con varios niños, o te apetece que el set sea “el juguete estrella” de casa.

Si dudas, una combinación que suele funcionar muy bien es: XXL como base + Mini para completar. El XXL pone el “volumen” y el Mini da versatilidad.


Limpieza y mantenimiento: lo que nadie te cuenta (y te ahorra disgustos)

En juguetes grandes de espuma, la limpieza importa. En este punto RIWI lo hace bien: se indica que los bloques se pueden lavar a 30 °C, a máquina o a mano, usando detergente suave y evitando suavizante; y luego secar al aire en horizontal.

Si piensas usarlos fuera (terraza, jardín, patio):

  • Se pueden usar en exterior, pero conviene guardarlos a la sombra después. El fabricante avisa que, al evitar ciertos ingredientes, la espuma puede ser más sensible a rayos UV y con exposición prolongada puede amarillear (visual, no peligroso).

Ideas de juego para exprimirlos (y que no se queden en “hacer una torre”)

  1. Circuito motor en 5 minutos: 3 “saltos”, 1 equilibrio, 1 túnel.
  2. Refugio/cueva: paredes + techo + “puerta secreta” (el niño se lo inventa).
  3. Sofá de lectura: apilas y haces un rincón para cuentos.
  4. Garaje y rampa: con Mini es más fácil crear pendientes suaves.
  5. Juego por retos: “construye algo que aguante una pelota encima”, “haz un puente”, etc.

Esto es lo que hace que el juguete dure: no depende de una única forma de jugar.


Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad tienen sentido?
En RIWI mini se orienta especialmente a 3–12 años. En cualquier caso, usa supervisión adulta cuando toque, sobre todo si el juego se vuelve muy físico.

¿Ocupan mucho?
El XXL ocupa, sí. La clave es decidir si quieres que sea un “juguete fijo” (tipo parque indoor) o algo que guardas. Si tu casa es pequeña, el Mini encaja mejor o como complemento.

¿Se lavan de verdad o es postureo?
La indicación de lavado a 30 °C y secado horizontal está explícita. Si sigues eso, los mantienes higiénicos sin dramas.


Dónde comprar

Si te ha interesado este artículo y tienes pensado comprar los bloques RIWI, es imprescindible que visites nuestro artículo donde hablamos de los accesorios.

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